Los empresarios de la industria restaurantera de Yucatán resienten el fuerte encarecimiento de los insumos de sus menús, pero mantienen sus precios competitivos y la calidad de sus platillos porque saben que la pérdida de clientela es casi irrecuperable.
La carestía de ingredientes para la gastronomía es por efectos del incremento en los combustibles a raíz de los problemas globales y el aumento salarial, de impuestos y prestaciones laborales.
Israel López García, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Yucatán, asegura que los empresarios absorben los costos adicionales de los insumos.
Además, refiere que no tienen planes de incrementar el precio de los menús, a menos que sea inevitable y ponga en riesgo la permanencia del negocio.
“Sabemos que nos cuesta mucho lograr la lealtad de nuestros clientes, es muy fácil perderlos, y el tema de los precios puede ser un factor que determine ese cambio de preferencia”, señala en entrevista, en la cual dio su opinión sobre esta escalada de precios.
“Definitivamente tenemos que ser precavidos ante estos incrementos”, dice. “Nuestros insumos y materia prima sí tienen una afectación para nosotros los restauranteros, pero las alzas no llegan para los clientes”.
Precios más caros
López García pone ejemplos claros de la carestía de la materia prima gastronómica. El tomate guajillo lo compraban en la Central de Abasto a $13 el kilo, en algún momento su precio alcanzó los $50.
Hoy esta verdura está a la baja, pero no llega a su precio mínimo. Sin embargo, podría bajar más porque saben que México es un gran productor, en su mejor ciclo hay una sobreproducción.
Alza al precio de la tortilla y pan
El presidente de la Canirac local dice que otros insumos muy importantes para la gastronomía yucateca son las tortillas, el pan y sus derivados, pero éstos no están golpeando económicamente a la industria y esos ajustes de precios en el kilogramo no se han visto reflejado en el costo de los menús.
El precio de la harina subió de $8 a $10 en los bultos de 20 kilogramos, pero los tortilleros aguantan y absorben esta alza reciente.
Todo este esfuerzo financiero tiene el fin de cuidar a la clientela porque en este sector está claro que a los restaurantes le cuesta mucho conseguir clientes y más su lealtad.
El dirigente reitera que los incrementos en los ingredientes no han disminuido la calidad ni cantidad de los menús, pues también saben perfectamente que es motivo de abandono porque el cliente nota de inmediato esa baja en los platillos
